lunes, 27 de junio de 2011

LOS GRAJOS


Bajo este cielo pródigo en colores
en esta vega diáfana encendida,
dejamos noble amiga, nuestra vida
pasar,gozando los tardíos amores.
Huyamos los estériles honores
y sea nuestra gloria no fingida,
la rústica beldad en la escondida
quietud de un pobre huerto entre las flores.
Así dije, y mi compañera señaló
una nube de grajos en el cielo,
me contesto con sentenciosa calma.
¡Tarde nos llega el amoroso anhelo!
Esa nube algo muerto está rondando
y quizá esté la muerte en nuestra alma



1 comentario:

  1. Amiga e terminado de leer tu poema y he quedado maravillado como siempre, te deseo lo mejor y que Dios siga iluminándote esa mente tan maravillosa que tienes .
    Un abrazo

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