martes, 21 de junio de 2011

EL ULTIMO ADIÓS

Se ha ido nuestra amiga compañera del alma para siempre.Entre sendas
desconocidas estará luchando.
Mujer valiente hasta la soberbia y paciente con sus dolores físicos
hasta la santidad. Sin suerte espiritual bagaba incierta, sufriendo en
silencio sus achaques tremendos. Nunca pudo reír porqué la alegría
había huido asustada. El rostro reflejaba sin piedad su sufrimiento.
Un coro de amigas le animábamos siempre,¡Que no nos falte nunca una
mano amiga!Mientras tanto se aferraba a la vida con tentáculos de
hierro, a pesar que vivía vegetando.Sufrir y sufrir sin descanso era
su existencia que con paciencia de mártir resistía estoicamente.
Paquita amiga nuestra, sé por Maria que tu última palabra fué mi
nombre, cosa que te agradezco infinito.Desde esta tierra ingrata te
seguiremos recordando y sin lugar a dudas irás al centro del cielo, al
paraíso,al Edén o al Olimpo, nunca escogiste nada en concreto, pero
etéreamente tú ya has sido designada por el Altísimo a un recinto
donde son los elegidos, ¡Los mártires!
Descansa en paz, te lo has ganado a pulso.Yo sé que tu juicio ante
Dios será leve. Aquí en la tierra somos mas crueles.Nunca se dice
Adiós, ¡si no hasta siempre! Tus inmensos ojos brillarán desde arriba
interrogantes como faros en la noche.
Para despedirme escojo un pasaje de San Agustín
"Enjuga tus lagrimas y no llores si me amas"






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