martes, 22 de febrero de 2011

PLEGARIA A LA VIRGEN

Madre de mi corazón
¡Cómo olvidarte podría!
Si en la adversidad eres
compañera noche día.

Cuantas veces veo en tí
la fontana de agua pura
donde sacio mi gran sed
aliviando mi amargura

Con tu infinita bondad
escucháis mi angustia
y con inmensa piedad
fuerza das a mi fatiga.

¡Oh Virgen Inmaculada!
Bajo tu manto azulado
deja que enjuague mi llanto
y al partir de este mundo,
sed mi radiante arco iris
y ¡dame tu mano santa!




1 comentario:

  1. El amor a Dios es lo primero te felicito por tus poemas por todo lo que vales y demuestras el cariño que les tienes a las personas y animales. Eres un ser maravilloso

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