lunes, 24 de enero de 2011

RECUERDO DE BRIHUEGA

El rio Tajuña bañando
las laderas de Brihuega,
pueblo tranquilo y labriego
masacrado por la guerra.
La guerra del treinta y seis
hizo mella en sus murallas.
Casas hundidas, personas mutiladas
y las bombas como lluvia,
hiriendo y matando almas,
mientras el hermoso rio
se teñía de roja sangre inmolada.

Amas de casas lavaban
alegremente en la fuente
del vetusto lavadero
y obuses homicidas
cayendo sobre sus cuerpos.
Brazos piernas y cabezas
rodaron entre los hierros.

¡Bravura de sencillas criaturas!
Que murieron sin querer
abandonar sus hogares,
luchando hasta el final
con gran arrojo y talante.
Un recuerdo de tristeza
cuando fugaz la metralla,
parece verse a lo lejos
como crueles fantasmas.
Han transcurrido los años
a vuelto nacer la calma.
Verdes los campos resaltan
y pacen tranquilamente
las reses en las campañas.





2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho tu relato.

    Aunque triste.

    Un saludo Lili

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  2. Es muy triste pero es la realidad.

    pero hay que decirlo,
    el silencio no es bueno.

    Lili te felicito por tu valentía

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