miércoles, 24 de noviembre de 2010

SIN PIEDAD

Abrasada de sed y desconcierto,
camino errante y desvalida.
El cuerpo aterido por la angustia,
y el rostro endurecido por la inquina

mil veces he pedido de rodillas
un poco de piedad para esta amada,
que desprecias sin dolor,con mano impía
y olvidas con desdén,sin una pausa.

Misteriosos como mandrágora,
tus ojos, impávidos me miran.
Los sueño como faros en la noche
y me inquietan tus pupilas encendidas.

Aunque sé que me odias sin concierto,
no harás mella a mi templanza.
¡Te quiero con delirio y no me inquieto!
Y siempre estaré a ti ligada.

Te estrecho entre mis brazos
y me siento,hoja tímida y solitaria,
y aunque tu corazón es precipicio,
yo me hundiré en el, como una parva




1 comentario:

  1. Que felicidad da leer tus poesía Lili eres un genio felicidades

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