domingo, 5 de septiembre de 2010

RECORDANDO EL ENCUENTRO

La tarde propiciada hacia el ensueño.
tal vez la primavera es la culpable
Viniste María en un momento,
que acurrucada en la ventana
veía el equilibrio de los colores en el cielo.
No sé de donde eres, ni donde vienes
pero el embrujo en duelo lo desprendes.
También sé que admirarte,es con cautela.
¡No eres rosa, hortensia ni azucena!
pero sin embargo, tu irradias
el olor de los claveles y los lirios,el encanto
de las silvestres moreras
y la hermosura de los aires libertarios.
No escondas tu sin fin ternura,
que rebosa por tus venas.
La ráfagas de amor se esparcen entre telas,
dejando un halo fulgurante
en los caminos trillados de tinieblas.
Eres como la estrella de tres colas
que deja en el corazón profundas e intrigantes huellas.
Te iras triunfante por la vida.
Al irte dejarás vacío....¡pero no olvidos!
Porque ya tu fragancia
te recuerda ¡ las bravías costa de las islas!














1 comentario:

  1. Espero que sigas publicando tus poemas son las mejores, un abrazo Lili

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